jueves, 28 de agosto de 2008

Ruth (2ª parte)

Soy una persona compleja, ¿no pensaríais que en sólo una entrada de blog iba a describirme entera, no? Lo que pasa es que os raciono mis aportaciones “egocéntricas”, no sea que os vayáis a hartar de mi…¡eso no lo permitiré! Aquí voy.
  • Soy una persona muy nerviosa. Mucha gente me dice que no lo parezco para nada, pero lo soy. Me muerdo las uñas, los padrastros, el interior de la boca, me toco todos y cada unos de los granos que me salen… Siempre tengo que estar haciendo algo. Además cualquier cosa me pone nerviosa: un viaje, un partido de fútbol…
  • Como mucho, y absolutamente de todo. Cualquier cosa me gusta, no existe comida que no me pueda comer, hay cosas que no me gustan, como las aceitunas, pero puedo comerlas tranquilamente. De hecho creo que las aceitunas es lo único que digo que no me gusta.. da gusto conmigo, ¿eh? Como diría mi abuela.
  • No soy nada cabezota. Suena presuntuoso por mi parte, pero es que es así… Puedo cambiar de opinión en una discusión si la otra parte me argumenta su posición de manera convincente (a mi parecer, claro). También tengo que decir que cuando estoy absolutamente convencida de lo que digo pongo bastante energía en defenderlo, pero eso no significa que no pueda rectificar, puedo y de hecho lo hago bastante más a menudo que la mayoría de la gente que conozco.
  • Soy un poco criticona… bueno, está bien, soy bastante criticona. Yo es que si voy andando por la calle y veo una tía que lleva una falda estampada con una camisa de rayas, pues no me puedo callar… así que instantáneamente le hago a la persona que me acompaña un comentario del tipo “mira que mona va esa”. Pero he de decir a mi favor que no critico a la gente que me importa, a no ser que me haga algo :-P. Y que suelo criticar aspectos superficiales. ¡Ah! Y una cosa es criticar y otra juzgar, yo no juzgo.
  • Soy torpe en un montón de cosas, y además tengo poquísima paciencia cuando algo no se me da bien de primeras. Es algo muy frustrante para mí, especialmente porque choca frontalmente con mi abundante amor propio. De hecho soy de “fácil frustración”. Me he llegado a cabrear muchísimo, de llegar a tener ganas de llorar, por una cosa tan tonta como puede ser no saber jugar a un videojuego… qué le voy a hacer…
Y por hoy termino, así me guardo cositas para la 3ª y última parte.

1 comentario:

Carlos Pérez dijo...

Gracias por contarnos como eres sin esconder nada.
Un saludo de El despertador ahora por Madrid nuevamente